http://bibliolectors.tumblr.com/ Cada libro tiene su laberinto (ilustración de Marcin Bondarowicz)
Era un día soleado, Diego era un hombre que le chiflaban los libros de cualquier carácter. Diego, ese mismo día se había comprado un libro nuevo, después de acabar las tareas decidió empezar a leer ese libro, al cabo de unos minutos se dio cuenta de que ese libro era complicado de entender con lo que decidió volver a empezar desde el principio para ver si entendía algo, siguió sin entender, se sentía en un nudo de palabras, letras, comas, acentos, párrafos... decidió dejar de leerlo y esperar al día siguiente.
Al despertar se puso a leer, y siguió sin entenderlo, sabia que estaba en un laberinto sin salida pero siguió leyendo, al acabar el libro empezó a relacionar los hechos del libro y así comprendió el libro de una vez por todas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario